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HISTORIA
DE BILBAO (4/9)
Comercio
y Navegación de la que sus hijos fueron, no sólo mercaderes, sino también
armadores y conductores de barcos de primera categoría; maestres y capitanes
de gran prestigio internacional, siguiendo todos los rumbos de la rosa
naútica, desde el Báltico hasta las Indias Occidentales y desde Islandia
hasta el Indico.
Pronto,
el recinto urbano se quedó pequeño para una población en continua expansión.
El desarrollo comercial que vivía la ciudad, obligó a superar el derecho
corsé de las murallas y extender sus tentáculos más allá del casco primitivo.
A mediados del s. XV, cuatro calles más se unieron en paralelo a las tres
calles anteriores. Nacieron así las Siete Calles -Zazpi
Kale- denominación que siempre ha tenido la zona antigua de la ciudad,
al tiempo que sustituyendo a la preexistente ermita, se levantó la Catedral
del Señor Santiago, apostol que es el Patrono de la Villa.
Las ampliaciones
posteriores se hicieron hacia El Arenal, naciendo
nuevas calles, hasta llegar a las grandes vías del siglo XVII que fueron
Bidebarrieta y su gemela la calle del Correo que junto con la Plaza
Nueva, la Iglesia de S. Nicolás y el Paseo del Arenal, acabaron por
consolidar en su totalidad el casco Viejo.
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